22 de mayo de 2009

Cachivaches

Mario Benedetti (Cachivaches)

  1. Cuando uno se lava la cabeza los pensamientos se purifican.

  2. Hay papeles en blanco que se enamoran de una lapicera.

  3. Para sacar provecho de la ruleta, hay que concurrir al casino con muy poca plata y salir corriendo cuando se gana.

  4. El semáforo rojo es formidable, porque allí se frena el que me persigue.

  5. Trabajé 15 años en una inmobiliaria y uno de los patrones me llevaba en ciertas ocasiones a su casa para que lo ayudara en algunas traducciones. Luego me devolvía en su auto a la oficina. Una vez, desde la rambla costanera, se metió en una calle que subía y me dijo: "Mira, muchacho, cómo la gente me conoce y me saluda". No tuve más remedio que decirle: "No, don Gastón, no lo saludan, sólo le hacen señas porque usted va a contramano".

  6. En el silencio caben todos los ruidos.

  7. Las ventanas son los ojos del mundo y las cortinas son sus párpados.

  8. Desgraciadamente, la usura, al igual que las viejas iglesias, no tiene cura.

  9. Lo contrario del aire es el desaire.

  10. Hay cuerdas vocales, pero no hay cuerdas consonantes.

  11. La gran ventaja de las estatuas es que no tienen hígado.

  12. Las estrellas errantes no tienen brújula.

  13. Mi economía es lo contrario de la econotuya.

  14. En la civilización occidental, el eructo es una opinión desfavorable.

  15. Cuando un asesino se entrega y confiesa, sólo hay que creerle la mitad.

  16. En los perdones, siempre hay una pizca de hipocresía.

  17. A la gente demasiado desenvuelta, de vez en cuando conviene envolverla.

  18. Las ubres de las señoras se llaman tetas.

  19. Con motivo del célebre Diluvio, se crearon el Arca de Noé y el paraguas.

  20. Aquel astuto sacerdote, cuando decidió jubilarse, escribió una obra en tres volúmenes con los incontables pecados que desfilaron por su confesionario.

  21. En la naturaleza hay pasajes tan hermosos, que uno corre a comprarles un marco.

  22. En la cabeza tenemos dos sienes. Sien más sien suman doscientos.

  23. Kali, Abrimán, Hades y Caronte han sido desde siempre seres malignos. Últimamente se incorporó Bush.

  24. Los ascensores suben al décimo piso y luego vuelven a planta baja, pero nadie los llama descensores.

  25. Lo más estimulante de la burocracia es el final del horario.

1 comentario:

MoMe2Cami dijo...

Me fascinó pensar en que al silencio le caben todos los ruidos, ¡qué amplitud!